Juventudes Socialistas Navarra-Nafarroako Gazte Sozialistak
#MachismoMata
22.07.2013 19:45
Laura, 29 años, hace tiempo terminó su carrera y trabaja en una buena empresa de su ciudad. Con una vida más o menos estable, el instinto maternal ha aflorado en ella. Por desgracia este no es el caso de Pedro, su novio. Llevan juntos 12 años, y pronto harán su segundo año de casados, pero Pedro, que aunque adora a su mujer y comparte sus ilusiones, siempre ha sido un poco egoísta y posesivo, y no puede tolerar compartir a su mujer con nadie más, y menos con un bebé. Esto ha sido el comienzo de muchas de las peleas que ha tenido la pareja los últimos meses, peleas que Laura tuvo que ocultar con maquillaje y vergüenza. Aquellas peleas hicieron reaccionar a Laura, separándose de Pedro y denunciando su maltrato… para algunos no fue maltrato... un simple golpecito que no la hizo ingresar en un hospital…
Tras la indignación de su frustrada denuncia, Laura se embarcó en la idea que le rondaba la cabeza desde hace tiempo, ser Mamá. Cuando fue a su médico de cabecera para informarse de los pasos a seguir, no pudo contener las lágrimas… si quería ser madre soltera, se lo tendría que pagar, la S.S. no le costeaba su sueño. Tras un nuevo bache en su vida, Laura no perdió la fuerza, y con mucho esfuerzo, a los 31 años consiguió el dinero suficiente para cumplir su sueño, quedarse embarazada. No fue fácil, no era cosa de un capricho, los meses de hormonas, tensión, pruebas y más tensión no le importaba con tal de ser madre.
Era primavera, Laura lucía una hermosa tripa en su 5º mes de embarazo, cuando, volviendo del paseo, al abrir la puerta de casa, se encontró de frente con Pedro.
Lo primero que le vino a la mente, era que tenía que cambiar la cerradura. En estos dos años eran muchas las amenazas, gritos y golpes que había tenido que soportar, sin que nadie le ayudara.
Después de esto… se quedó en blanco, no podía hablar, su único instinto en ese momento fue rodear su tripa para proteger a María, su hija… fue lo único que le dio tiempo a hacer antes de que Pedro le disparara.
Aquí acaba la historia de Laura, muerta en el rellano de su casa a los 31 años, 31 años que pasó trabajando para poder pagar sus estudios, sufriendo por un hombre que no le dejaba en paz y luchando por su sueño de ser madre. Sueños que se vieron truncado por Pedro, pero… ¿Y si su gobierno hubiera sido otro? ¿Otro distinto, que no hubiera recortado sus derechos? ¿Qué no le hubieran dado la espalda en los momentos más difíciles?
Laura no llegó a ingresar en un hospital por ninguno de sus encuentros con Pedro, ni en el último, pero su historia no quedó en el olvido, como no quedan las 42 historias en lo que van de año.
El machismo mata, pero nuestro actual gobierno y sus últimas medidas ¿Acaso no ayudan?
Elena Sancho Murillo
Secretaria de Organización
de JSN-NGS
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